jueves, 10 de febrero de 2011

contando ovejas


Y una vez que empiezo, no sé cómo terminar, es sorprendente cuando tienes tanto que hacer que no deberías dormir pero te gana el sueño; y lo irónico de dormir y no poder hacerlo. Alguna vez intenté eso de contar ovejas, maldita mente en blanco!, no tengo idea cómo lograr eso, cuando vas por la oveja tres, comienzo a divagar y divagar, dándole vueltas a algo que me tiene inquieta, y cuando me doy cuenta, la parte automática del cerebro ya va en la oveja sesenta; y parece que tengo que volver a empezar.

En realidad ahora no contaba ovejas, pero creo que comenzaré a hacerlo pronto; por el simple hecho de que no te puedo sacar de la cabeza; ahí estás, como una gotera que en un momento taladra el silencio y te impide pensar más; claro que no eres un sonido incesante, ni molesto; más bien, eres algo así como una brisa, fresca, limpia y estimulante; la brisa que trae consigo sensaciones tan agradables… Me pregunto si será posible mandar un mensaje al viento; sería interesante probar decir un “te extraño” y esperar que un suave viento lo lleve a ti; que en el momento en que esa brisa te tocara pudieras sentir la ausencia de ti en mí.

Creo que ya divago, a eso iba con lo de que debo dormir; pero no me importa mucho; me pongo a pensar en lo mucho que no sabes, aunque ahora que lo medito un poco; creo que ya te lo he dicho mucho, así que lo sabes; sabes que trato de ser mejor para ti, o no?, aunque esté cansada y no tenga mucho tiempo, la ilusión de verte en la tarde me hace querer verme aunque sea un poco linda para ti; aunque ande en fachas o sin peinar; no sabes el tiempo que puede tomar rizarse el cabello, o alaciarlo, o hacerse una mugre colita, y no espero que lo notes, porque obviamente eso “no se debe notar” pero trato que al menos no me veas como un completo desastre; que puedas darme un abrazo petit y me saques una sonrisa.

A veces me da pena confesarte mis tonterías, y a veces me cuesta creer que no te fastidies conmigo, que tú seas todo dedicado, todo un Monsanto boy, sexy y entretenido; y yo esté tomando atarax porque no puedo lidiar con un problema familiar.

Son tantos detalles que adoro de ti, y creo que son esos pequeños momentos, como hoy o ayer, cuando platicamos frente a frente, tirados en tu cuarto con sabor a melón y la tele de fondo que no tiene importancia, es cuando todo tiene sentido; y cualquier otro compromiso parece tan frívolo y aburrido que quiero cancelar, para estar un poco más contigo, sólo así, conversando de cualquier cosa, planeando un disfraz, tejiendo un futuro, dejándonos llevar.

una veintiocho am
once de febrero del dos mil once

miércoles, 9 de febrero de 2011

a little late


No es que no quiera escribirte una carta cinco minutos antes de vernos, es que no te lo mereces, mereces algo más que palabras atropelladas que no expresan bien lo que siento, que lejos de mostrar todo lo que provocas en mi, parecen un manchón de tinta sin sentido, un poema trillado buscado en google o en un libro barato.

Sabes bien que eso de géminis me queda bien; puedo ser tan voluble y bipolar que ni yo sola me entiendo; sé que muchas veces puedo ser fría y distante, pero yo sé que tú sabes.

Sabes que nos encontramos; más allá del sentido literal; a veces me impresiona lo parecido que somos, y tú ni siquiera lo notas… no notas que amo cuando me abrazas y si yo estoy un poco separada te agachas un poco y me jalas hacia ti de esa forma increíblemente dulce que no sé cómo describir; amo que seas tú quien proponga cosas románticas cuando soy yo quien las pienso.

Amo tantas cosas de ti, que me sentiría ridícula diciéndolas; pero créeme en verdad, que de verdad te amo, que aunque no lo diga, me muero por verte, y nunca creí esas teorías retorcidas de la psicología, las barreras y la defensa que uno puede poner; soy tan vulnerable a ti que me encuentro lidiando con una conducta errática y sin sentido.

Hay veces cuando te digo que te vayas o que estoy molesta, en que tengo que contenerme para no abrazarte, o para no reírme cuando haces un comentario gracioso para aligerar el ambiente; no sé qué me pasa… por dentro me digo que sonría y dejemos de discutir, pero no sé, quizá solo es que me da miedo que un día seamos como todas las parejas que se aburren el uno del otro, que dejan de gustarse, que se engañan… creo que me da miedo bajar la guardia y creer que será diferente con nosotros.

Hay momentos en que me da miedo, y sólo puedo preguntar si aún me amas, si de verdad quieres estar conmigo; sé la respuesta, pero me da miedo que un día cambie.
Te mereces más que una carta forzada por la presión de una fecha; te mereces un jacuzzi de javachip y siete días a la semana de carne asada; mil globos de helio y un eclipse en la ventana… es tonto, pero es la única forma que tengo de decir que me encantas, que eres perfecto para mí, que me gustas y me matas. feliz aniversario... atrasado!!! love u 433

diez de febrero del dos mil once
doce cincuenta y siete am