Es increíble como un número puede darte fe y esperanza o puede romper tu corazón en pedazos. Nunca creí que de la R a la S hubiera tanta distancia, no se requiere decir nada para entender y sin embargo pareciera algo sin importancia.
A veces pienso que tienes razón, que volar es la única opción. Te preocupa que ese borrón azul se vaya tan lejos que no vuelva, irónicamente es lo mismo que contiene mi respiración, que detiene los latidos por momentos… es sólo un paseo, ver nuevos horizontes, quizá eso sirva, elevarse tanto que todo parezca nada desde el cielo. ¿Los problemas también se disuelven?, espero que solo puedas ver esa esencia luminosa que te indica el camino a casa.
Espero que al sentir el viento entre tus alas no ansíes demasiado la brisa de libertad, recuerda que hay un hilo invisible que nos ata, que me permite sentir tu ritmo, tus vibraciones, que me mantiene contigo. Ojalá no lo cortes, es tan sutil y tan suave que con un fuerte aleteo podrías perderlo. No lo cortes.
Quiero que veas el mundo con tus ojos de niño, que disfrutes los regalos del campo y la lluvia, las maravillas de las ciudades, pero lo que más quiero es que recuerdes que hay alguien que te espera y que quiere verlo contigo.
No hay mucho por hacer, sólo espero que ese hilo de luz que nos une sea suficiente para que recuerdes el camino a casa, mientras yo sigo esperando en mi mundo morado esa luz azul que me conforta.
Tres quince pm
Veinticuatro de septiembre del dos mil once
sábado, 24 de septiembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
dónde estás
dónde estás ahora?, dónde quedaron los deseos que soñamos y los planes que creamos, los mensajes de hace un año cuando era aún tu peque... me haces falta
jueves, 28 de julio de 2011
el encuentro

Atraído por las brillantes cosas, el cuervo se acerca a aquel lugar, envuelto todo el tiempo por una enorme curiosidad. Dando pequeños saltos intrigado pero con un aire seguro, atraído por lo desconocido, por el deslumbrante atractivo de algo que escapa a su realidad.
Y este pequeño ser, qué es?, tiene alas como él, revolotea y esaparce sus colores tras su transitar.
Y es que acaso amigos podrían ser?, compartir el vuelo, el mundo desde el cielo ver. Tantas cosas en común y tan distintos a la vez...
Puede ser, que con un lenguaje creado de brisa y encanto; el negro y morado uno solo parecer...
Él, con esa sabiduría casi ancestral, pasos firmes y una mirada de emoción; ella, un poco ingenua y llena de sueños e ilusión; pareciera imposible, pero entre ramas y flores algo surgió, no sé qué es, se siente espontáno, suave, natural, con tantas cosas por enseñar.
Su mundo bizarro y azul, de alma tranquila y paciente, lleno de ideas por explicar, de emociones que mostrar...
La libélula tonta es, pero tiene el corazón a cien, un poco confundida con tanta luz, atraída y temerosa por igual, ansiosa por descubrir los secretos del pajarraco aquel, que se acercó por primera vez cuando la agregó al face...
veintinueve de julio del dos mil once
una cinco am
domingo, 26 de junio de 2011
creo que perdí...

Aposté contigo y perdí.
El 433 de nuestra vida parece tan borroso y lejano, como si fuera solo una idea abstracta que no llegará a concretarse.
No te esperaba, estaba en esa zona de confort tan agradable, en la que todo está bien, y una alegría constante te mantiene sonriendo, haciendo una “rutinaria”, pero feliz vida; y aunque no pedía que aparecieras, lo hiciste, llenando todo de tus colores, de tu magia y tu maravillosa sonrisa; saturando mi mente con millones de imágenes con tu mirada, y los pliegues que se te hacen cuando te echas a reír.
No hay espacio alguno donde no estés tú, donde no haya un recuerdo tuyo, de algún momento que vivimos juntos. La forma en que sujetabas tu barbilla entre tus manos y tus piernas cruzadas sobre el sillón cuando nos vimos a solas por primera vez en el café, la forma en que esperabas pacientemente conmigo mientras elegía el celular que quería, cuando me dejaste usarte de cobija el primer san Valentín en casa de Abraham; o cada vez que ibas por mí a la maestría, no sabes la dicha que me daba que pudieras desayunar conmigo en un break, no había nada mejor que comenzar el día viéndote a ti las pocas veces en que tuviste la oportunidad de recogerme en la mañana para llevarme a clases.
No sabes lo increíblemente afortunada que me sentía de tenerte en mi vida, de que me quisieras a mí, y que se notara, que esa mirada tuya me compartiera todo lo que sentías por dentro, la forma en que siempre buscabas abrazarme o estar cerca de mí. Eras como mi pequeña luna, mi satélite sutil, mi estrella particular.
Cada día a tu lado era mejor que cualquier fiesta, y cada momento que sumaba a nuestra historia me hacía creer con más fuerza que éramos el uno para el otro; que no había duda, que eras mi destino, que estaríamos juntos, que serías mi esposo y mi vida entera.
Y ahora, parece que mi luz de vela se va apagando; poco a poco y dolorosamente. Es como si hubieran quitado todo brillo de tus ojos, toda risa de tus labios, toda la ternura de tus manos. Es como si estuvieras cumpliendo con un contrato, que te pide esforzarte por estar conmigo, pero que en el fondo ya no lo deseas, que solo esperas un fallo de mi parte para sucumbir.
Dicen que no puedes sentir dolor en el corazón por una desilusión amorosa, que todo lo llevas en el estómago; entonces que alguien me explique por qué siento esta opresión en el pecho?, por qué tengo que esforzarme por no gritar, por qué duele al respirar y no puedo dejar de llorar…
Es como cuando no deja de llover, y las coladeras se comienzan a tapar de tanta agua que se amontona; esta lluvia en mis ojos tampoco se detiene; y ya no sé qué hacer.
Recuerda que sólo soy una niña tonta que juega a ser princesa, que aún cree en su cuento de hadas donde el príncipe siempre luchará por ella… pero tal vez estoy creciendo, o simplemente te llevaste contigo todo rastro de fantasía, porque ahora ya no me siento princesa, y creo que mi cuento se terminó… tengo miedo de decir algo, lo que sea, porque sé que yo haría todo por ti; porque no hay nada que me importe más en este mundo que estar a tu lado, abrazarte, verte sonreír… y sin embargo me da miedo siquiera tocarte, parece que ya nada te gusta de mí.
Tengo miedo de decirte que te amo, porque parece que ya no sientes lo mismo, temo preguntarte porque me dices que te hartas, y me muero de tristeza al darme cuenta que ya no está ahí la persona de la que me enamoré… cómo es que destruí a quien más feliz me hacía?, cómo es que ya no es él quien me pregunta cada minuto si lo quiero y me pone esa mirada tierna y esa cara de niño bueno...
Tengo tanto miedo de que me de calor, porque no quiero descontrolarme y que termines conmigo por un instante de frustración. Tengo miedo de abrazarte, porque te limitas a ver la tele o a seguir con lo que haces, respondiendo con un abrazo automático, y puedo mirarte un largo rato y ni siquiera me volteas a ver; parece que ese gusto por verme va disminuyendo vertiginosamente mientras el tiempo pasa.
Tengo miedo de no saber qué hacer; a veces quería sorprenderte y hacerte algo de comer, pero no te gusta nada de lo que yo puedo cocinar, los postres que te puedo comprar, la ropa que te quisiera regalar.
Cualquier tema del que hablo, parece insulso y nunca estás de acuerdo.
Antes me escuchabas con interés y una risa ante mis tonterías; pero parece que ahora siempre soy impertinente, frívola, tonta ante tí.
A veces desearía dejarte solo para pensar, para que con el tiempo me pudieras extrañar, y como en mis cuentos de hadas, me pudieras buscar y lucharas por mí, y saber que todo va a estar bien, que todo será magia e ilusión; pero me da miedo que todo sea como últimamente, donde simplemente te das la vuelta y me pides que no te llame; me da miedo porque sé que si me lo pides una vez más ya no te buscaré, ya no podría soportar tu rechazo de nuevo, creo que me rompería el corazón para siempre y dejaría de latir para limitarse a existir, ahí, sin sentido, sin razón.
Y ahora sólo quiero luchar por ti, por nosotros; pero cada vez me doy cuenta de tantas cosas, que creo que ya te perdí, porque tras tus “te quiero”, ya no veo el amor de antes, y me dan ganas de llorar ante eso, cómo fue que pasó?
Fuiste tú, fui yo. Y si hacerte feliz, significa perderte… creo que lo prefiero a que seas infeliz a mi lado para siempre...
veintisiete de junio del dos mil once
una treinta y tres am
miércoles, 9 de marzo de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
contando ovejas

Y una vez que empiezo, no sé cómo terminar, es sorprendente cuando tienes tanto que hacer que no deberías dormir pero te gana el sueño; y lo irónico de dormir y no poder hacerlo. Alguna vez intenté eso de contar ovejas, maldita mente en blanco!, no tengo idea cómo lograr eso, cuando vas por la oveja tres, comienzo a divagar y divagar, dándole vueltas a algo que me tiene inquieta, y cuando me doy cuenta, la parte automática del cerebro ya va en la oveja sesenta; y parece que tengo que volver a empezar.
En realidad ahora no contaba ovejas, pero creo que comenzaré a hacerlo pronto; por el simple hecho de que no te puedo sacar de la cabeza; ahí estás, como una gotera que en un momento taladra el silencio y te impide pensar más; claro que no eres un sonido incesante, ni molesto; más bien, eres algo así como una brisa, fresca, limpia y estimulante; la brisa que trae consigo sensaciones tan agradables… Me pregunto si será posible mandar un mensaje al viento; sería interesante probar decir un “te extraño” y esperar que un suave viento lo lleve a ti; que en el momento en que esa brisa te tocara pudieras sentir la ausencia de ti en mí.
Creo que ya divago, a eso iba con lo de que debo dormir; pero no me importa mucho; me pongo a pensar en lo mucho que no sabes, aunque ahora que lo medito un poco; creo que ya te lo he dicho mucho, así que lo sabes; sabes que trato de ser mejor para ti, o no?, aunque esté cansada y no tenga mucho tiempo, la ilusión de verte en la tarde me hace querer verme aunque sea un poco linda para ti; aunque ande en fachas o sin peinar; no sabes el tiempo que puede tomar rizarse el cabello, o alaciarlo, o hacerse una mugre colita, y no espero que lo notes, porque obviamente eso “no se debe notar” pero trato que al menos no me veas como un completo desastre; que puedas darme un abrazo petit y me saques una sonrisa.
A veces me da pena confesarte mis tonterías, y a veces me cuesta creer que no te fastidies conmigo, que tú seas todo dedicado, todo un Monsanto boy, sexy y entretenido; y yo esté tomando atarax porque no puedo lidiar con un problema familiar.
Son tantos detalles que adoro de ti, y creo que son esos pequeños momentos, como hoy o ayer, cuando platicamos frente a frente, tirados en tu cuarto con sabor a melón y la tele de fondo que no tiene importancia, es cuando todo tiene sentido; y cualquier otro compromiso parece tan frívolo y aburrido que quiero cancelar, para estar un poco más contigo, sólo así, conversando de cualquier cosa, planeando un disfraz, tejiendo un futuro, dejándonos llevar.
una veintiocho am
once de febrero del dos mil once
miércoles, 9 de febrero de 2011
a little late
No es que no quiera escribirte una carta cinco minutos antes de vernos, es que no te lo mereces, mereces algo más que palabras atropelladas que no expresan bien lo que siento, que lejos de mostrar todo lo que provocas en mi, parecen un manchón de tinta sin sentido, un poema trillado buscado en google o en un libro barato.
Sabes bien que eso de géminis me queda bien; puedo ser tan voluble y bipolar que ni yo sola me entiendo; sé que muchas veces puedo ser fría y distante, pero yo sé que tú sabes.
Sabes que nos encontramos; más allá del sentido literal; a veces me impresiona lo parecido que somos, y tú ni siquiera lo notas… no notas que amo cuando me abrazas y si yo estoy un poco separada te agachas un poco y me jalas hacia ti de esa forma increíblemente dulce que no sé cómo describir; amo que seas tú quien proponga cosas románticas cuando soy yo quien las pienso.
Amo tantas cosas de ti, que me sentiría ridícula diciéndolas; pero créeme en verdad, que de verdad te amo, que aunque no lo diga, me muero por verte, y nunca creí esas teorías retorcidas de la psicología, las barreras y la defensa que uno puede poner; soy tan vulnerable a ti que me encuentro lidiando con una conducta errática y sin sentido.
Hay veces cuando te digo que te vayas o que estoy molesta, en que tengo que contenerme para no abrazarte, o para no reírme cuando haces un comentario gracioso para aligerar el ambiente; no sé qué me pasa… por dentro me digo que sonría y dejemos de discutir, pero no sé, quizá solo es que me da miedo que un día seamos como todas las parejas que se aburren el uno del otro, que dejan de gustarse, que se engañan… creo que me da miedo bajar la guardia y creer que será diferente con nosotros.
Hay momentos en que me da miedo, y sólo puedo preguntar si aún me amas, si de verdad quieres estar conmigo; sé la respuesta, pero me da miedo que un día cambie.
Te mereces más que una carta forzada por la presión de una fecha; te mereces un jacuzzi de javachip y siete días a la semana de carne asada; mil globos de helio y un eclipse en la ventana… es tonto, pero es la única forma que tengo de decir que me encantas, que eres perfecto para mí, que me gustas y me matas. feliz aniversario... atrasado!!! love u 433
diez de febrero del dos mil once
doce cincuenta y siete am
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




