Ahora soy yo kien no entiende... estuve tanto tiempo caminando por caminar, seguía pasos de otras personas, deambulaba por un camino muy pisado ya.. la gente iba y venía y yo sólo quería seguir, sin importar el destino, el comienzo, no kería detenerme a saber qué pasaba, ni el motivo por el ke debía caminar, a mi alrededor todo era tan confuso y doloroso, ke pasaba el tiempo y no me detenía a pensar.
Era más fácil seguir caminando, dejando ke de vez en cuando la gente se tropezara conmigo, con el tiempo justo para apenas decir un lo siento o un hola, las sonrisas iban y venían.. de esas ke no cuesta trabajo esbozar, son un reflejo automático de una pregunta educada "cómo estás?", alguien dijo una vez que la pregunta adecuada sería "cómo te sientes?", es mucho más honesta, pero difícil de contestar, no implica el tiempo común, requieres un esfuerzo por organizar tus ideas y el valor para afrontar lo ke hay en tu interior...
La respuesta podría ser fácil cuando todo está bien, pero no era mi caso, prefería esas sonrisas, que si bien, no eran falsas, tampoco reflejaban el verdadero sentimiento en mí, quizá tampoco en ellos, simplemente te permitía seguir con la rutina. De vez en cuando, un flash, un segundo, daba a mi mente un espacio para pensar, casi como si se abriera paso a empujones y gritara agitando los brazos "aquí estoy!, esta vez tendrás que pensar" y era un segundo kizá, pero el segundo más doloroso ke amenazaba con derrumbarme y dejarme caer, era como si toda mi fé se esfumara de repente, y esas escenas en los videos de mtv en que una canción triste, lastimera, casi imposible de soportar, hace necesario incluír escenas donde el protagonista golpea todo, tira cuadros, lámparas, llueve afuera y él sólo se tira a llorar, se resbala hasta el suelo, recargado contra la pared, con las manos en la cara, o tirando un poco el cabello.
Es algo que siempre he querido hacer, en esos momentos de locura y dolor en los que deseas estar bajo la lluvia y con música fuerte k opaque los gritos que quieres exhalar, simplemente xk es un escenario muxo más ideal que el real, simplemente para justificar de algún modo tu tristeza y darle un sentido más estético, una imagen estilizada de tus sentimientos.
Aún no sé si de verdad ha pasado la crisis, no sé si estoy bien o continúo caminando de prisa, sin voltear atrás más que para asegurarme que nadie me siga, o quizá con la esperanza de ver que la persona indicada está detrás, simplemente me obligo a caminar, repasando mentalmente un plan perfecto trazado para seguir con mi vida, pensando en un futuro sin riesgos, un futuro que requiere que haga una lista de mis obligaciones que me harán ser como otros, una persona normal que no se estanque en un pasado borroso que no deja de doler.
La culpa se mezcla con un manojo de justificaciones y pretextos, que si bien, son ciertos, no dejan de girar en mi mente con la firme idea de que yo los creé, sólo para no admitir que la culpa fue mía, que mis errores no fueron resultado de unas serie de circunstancias, de catastróficas desdichas (como diría el título de una serie de libros que un día leí), no... Mientras más lo pienso, más dudas tengo, más me atormenta la incertidumbre de estar haciendo todo mal, de que la gran escapatoria que planeé para salir victoriosa de esta contienda, no sea más que una farsa que me permita seguir flotando, seguir caminando sin ver, con manchones a mi alrededor de la gente que un día estuvo, la que se detuvo a mirarme, o la que se esfuerza por seguirme el paso, conformándose con creer que ese segundo en que chocamos dejó algo más que un hola, o un adiós.
No sé qué pensar, ni siquiera sé si quiero hacerlo, el pasado ya dolió bastante como para que ese intruso en mi mente me gane más tiempo!!, ya le di su segundo para hacerme reflexionar, no obtendrá más de mí!, ya estuvo un segundo, y fue un segundo largo y doloroso, ya lo pensé ok??, ya lo pensé y no quiero volver a hacerlo, las respuestas o posibles sugerencias se arremolinan en mí, como si ese extraño continuara gritando y saltando, agitando los brazos, riéndose un poco de mí, como si canturreara una burla de que logró su objetivo... porque lo hizo, logró quitar mi armadura para sacar las heridas que aún no sanan... que poco a poco han dejado de estar tan brutalmente expuestas para transformarse en algo un poco más discreto... pero que con el tiempo, sé que dejarán cicatriz... el eterno recordatorio de que algo no estuvo bien, y que quizá jamás lo esté...
Ya basta extraño, pareciera que ese segundo que te di lo has estirado, es cuando te empujo a salir, te vas de mi mente, me cuesta un poco sacudirme las ideas, es como cuando por un momento pierdes la conciencia y no sabes qué te distrajo, sólo sabes que no era importante, sacudes la cabeza, sonríes y sigues tu camino, ese camino sin destino, sólo con la frase en tu mente que te susurra que sigas caminando... no hay más qué decir... sólo sigue caminando.
Diez y siete de junio del dos mil ocho
viernes, 12 de marzo de 2010
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