Nuevamente estoy aquí, tú me inspiraste a tratar de descifrar lo que hay en mí con palabras.
Ayer todo fue perfecto, en un sentido más literal de lo ordinario, no como cuando empleas la frase como una forma de definir un espacio temporal carente de fecha, pero que sabes que antecede tu realidad… No, en este caso me refiero literalmente a que “ayer” todo fue perfecto.
Llegué con la firme convicción de que por el simple hecho de verte, mi día sería alegre, es eso que no logro definir, cuando te pienso y analizo mi fascinación hacia ti, aún no comprendo si es que quise quererte o el conjunto de lo que eres lo provocó en mí.
Es gracioso como una parte de mí se aferra a la loca idea de que también tú puedes quererme, que quizá sólo necesitas tiempo para comprobar que puede funcionar, y sin embargo al mismo tiempo me siento estúpida porque sé que en el fondo hay suficientes motivos para que te saque de mi mente y me convenza casi con loca desesperación de que no vale la pena.
Alguien como tú: súper coqueto, un poco vanidoso y hasta cierto punto hablador; qué puedo ver en esto?, quizá es la forma en que hablas cuando saltas de un tema a otro, hilando las ideas tan forzadamente y al mismo tiempo con increíble facilidad; pareciera casi como un juego que sólo tú entiendes, donde tu mirada refleja la presión que tú mismo ejerces en tu interior para decir tanto sin permitir nada, es casi un complot contra mi entendimiento, como si una ola de ideas se pelearan por salir, empujándose, abriéndose paso a codazos entre ellas para salir por tus labios, que sonríen traviesos, aparentando indiferencia, con temas que van desde lo que hiciste en el día, o por qué alguien está loco… puedes llegar incluso a discutir temas de trascendencia social, pero siempre lo bastante astuto para bombardearme de información y preguntas que en realidad son una telaraña de oraciones para que no indague en ti, me dices tanto y al mismo tiempo no dices nada.
Casi puedo escuchar tu voz, y esa risa sencilla que me fascina, la forma en que haces un comentario, luego lo anulas al afirmar que es una broma, y me dejas con la duda que me corroe y me inquieta, pero con esa sonrisa coqueta y esa mirada de locura y un poco de picardía que me hacen olvidar el tema.
Es casi como que te sabes irresistible ante mí…
junio del dos mil oxo
viernes, 12 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario